
Top 10 platillos de Cuaresma y Semana Santa en México
La Cuaresma transformó la cocina mexicana. La tradición católica de no comer carne roja los viernes de Cuaresma (y especialmente durante Semana Santa) dio origen a una gastronomía rica, creativa y profundamente arraigada en cada región del país. Desde la dulce capirotada del norte hasta los romeritos con mole del centro, estos platillos solo aparecen en esta época del año, convirtiendo a Semana Santa en una de las mejores temporadas para comer en México.
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Capirotada
El postre emblemático de Cuaresma. La capirotada es un budín de pan horneado con piloncillo (o jarabe de piloncillo), especias, queso, pasas, nueces, cacahuates y a veces plátano. Cada familia tiene su receta; hay versiones del norte (más secas, con queso añejo) y del centro (más jugosas, con leche). El resultado es un postre complejo, no excesivamente dulce, que mejora con el tiempo.
Origen: España colonial, adaptada con ingredientes locales.
Variaciones regionales:
- Norte (Chihuahua, Sonora, Durango): Con queso asadero o ranchero, cacahuates, nuez, piloncillo oscuro. Más seca y con sabor más intenso.
- Bajío (Jalisco, Guanajuato): Con leche, queso cotija, plátano macho frito, canela. Más cremosa.
- Centro (CDMX, Puebla): Versiones con chocolate, almendras, o incluso chiles secos para complejidad.
Dónde probarla: Mercados tradicionales de cualquier ciudad durante Cuaresma. Los puestos la venden por porción o por kilo. También es común hacerla en casa.
Tip: La capirotada sabe mejor al día siguiente, cuando los sabores se han integrado.
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Romeritos con mole y tortas de camarón
El platillo más emblemático de la Cuaresma en el centro de México: romeritos (una planta silvestre parecida al romero pero sin relación) cocinados en mole rojo o negro, acompañados de tortas de camarón seco, nopales y papas. Es complejo, laborioso y profundamente satisfactorio.
Los componentes:
- Romeritos: Quelite silvestre que solo se encuentra en temporada. Se limpian y cocinan hasta que estén suaves.
- Mole: Generalmente mole rojo o negro (estilo oaxaqueño o poblano). El mole casero es otra cosa.
- Tortas de camarón: Camarón seco molido mezclado con huevo batido, formando tortitas que se fríen. Crujientes por fuera, suaves por dentro.
- Nopales y papas: Cocidos en el mole junto con los romeritos.
Origen: Tradición del Valle de México; las familias lo preparan especialmente para Viernes Santo.
Dónde probarlos: Restaurantes de comida mexicana tradicional en CDMX, Puebla, Tlaxcala. En mercados como La Merced o San Juan venden los ingredientes y platos preparados.
Tip: Es un platillo intenso; acompáñalo con arroz blanco o tortillas para equilibrar.
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Tortas de camarón en caldillo
Las mismas tortas de camarón seco, pero servidas en un caldillo de jitomate con chile guajillo, nopales y a veces chayotes. Es una versión más ligera que los romeritos, perfecta como comida principal o entrada. El caldillo es ligeramente picante, con profundidad de los chiles secos.
Cómo se hacen las tortas:
- Camarón seco remojado y molido (o desmenuzado)
- Mezclado con huevo batido a punto de turrón (claras batidas + yemas)
- Se fríen en aceite hasta dorar
- Se sumergen en el caldillo y se dejan absorber sabor
Variaciones: Algunas recetas añaden papa al caldillo; otras usan chile chipotle para más picor.
Dónde probarlas: Fondas y comedores en todo el centro de México durante Cuaresma. Son económicas y llenadores.
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Chiles rellenos de atún o sardina
La versión cuaresmeña del clásico chile relleno: chiles poblanos asados y pelados, rellenos de atún, sardina o bacalao deshebrado, capeados con huevo y servidos en caldillo de jitomate. El pescado enlatado era la solución práctica para zonas sin acceso a pescado fresco; hoy es una tradición por derecho propio.
Rellenos populares:
- Atún: Mezclado con cebolla, jitomate, aceitunas, alcaparras. El más común.
- Sardina: Sabor más intenso, típico del norte.
- Bacalao: Versión más elegante, deshebrado con aceite de oliva y pimientos.
- Queso: Para vegetarianos, relleno de queso Oaxaca o panela.
Dónde probarlos: Mercados y fondas durante Semana Santa. También restaurantes de comida mexicana con menú cuaresmeño.
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Bacalao a la vizcaína
Herencia directa de España (País Vasco), adaptada a México: bacalao seco desalado y cocinado con jitomate, pimientos morrones, cebolla, aceitunas, alcaparras y papas. Es un platillo festivo que aparece tanto en Navidad como en Semana Santa. El sabor es salado, dulce y complejo.
El proceso:
- El bacalao seco se remoja 24–48 horas cambiando el agua varias veces para desalar
- Se deshebra y cocina con sofrito de jitomate, cebolla, ajo
- Se añaden pimientos morrones (rojos y verdes), aceitunas gordas, alcaparras
- Papa cocida en cubos
- Se sirve caliente o a temperatura ambiente
Dónde probarlo: Restaurantes españoles y de cocina mexicana tradicional. También es común prepararlo en casa para cenas de Semana Santa.
Tip: Es mejor el segundo día; como muchos guisados, los sabores se integran con el tiempo.
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Mojarra frita o al mojo de ajo
El pescado frito más democrático de México: mojarra (tilapia) entera, frita hasta quedar crujiente por fuera y jugosa por dentro, servida con arroz, ensalada y tortillas. En Viernes Santo, las mojarras vuelan en mercados y restaurantes de mariscos en todo el país.
Preparaciones populares:
- Frita: La clásica. Crujiente, con limón y salsa.
- Al mojo de ajo: Bañada en mantequilla y ajo dorado.
- A la diabla: Con salsa picante de chiles de árbol.
- Empapelada: Cocinada al vapor en papel aluminio con verduras.
Dónde probarla: Mercados de mariscos, restaurantes costeros, fondas cerca de ríos y lagos. En CDMX, el Mercado de San Juan y La Nueva Viga son opciones.
Tip: Pide la mojarra bien frita si te gusta crujiente; "término medio" queda más jugosa pero menos crocante.
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Huachinango a la veracruzana
El gran clásico de la cocina veracruzana y uno de los platillos de pescado más refinados de México: huachinango (red snapper) entero o en filete, cocinado en salsa de jitomate con aceitunas, alcaparras, chiles güeros y hierbas. La salsa es mediterránea en origen, mexicana en ejecución.
Lo que lo hace especial:
- El huachinango es un pescado de carne firme y sabor delicado, perfecto para absorber la salsa
- La salsa combina jitomate, cebolla, ajo, aceitunas verdes, alcaparras, chiles güeros (o jalapeños), laurel, tomillo
- Se cocina lentamente para que el pescado absorba los sabores
- Se sirve con arroz blanco y pan para absorber la salsa
Dónde probarlo: Veracruz es el lugar obvio, pero cualquier restaurante de mariscos de calidad lo prepara en Cuaresma.
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Empanadas de vigilia
Empanadas rellenas de ingredientes "de vigilia" (sin carne): atún, sardina, camarón, queso, rajas con queso, o requesón con espinaca. Son perfectas para el desayuno, almuerzo o como antojito durante toda la Cuaresma. La masa puede ser de harina, maíz o incluso hojaldre.
Rellenos clásicos:
- Atún: Con cebolla, jitomate y chile (el más común)
- Camarón: Camarón seco o fresco con chipotle
- Rajas con queso: Chile poblano en rajas con queso Oaxaca
- Requesón: Con espinaca o quelites, estilo italiano adaptado
Dónde probarlas: Panaderías, mercados, puestos callejeros. En CDMX, la Pastelería Ideal y panaderías tradicionales sacan líneas especiales de empanadas en Cuaresma.
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Habas con nopales
Un guiso sencillo, económico y profundamente satisfactorio: habas verdes frescas cocinadas con nopales tiernos, cebolla, ajo, cilantro y chile (generalmente serrano o de árbol). Se puede comer solo, en tacos o como acompañamiento. Es comfort food mexicano en su máxima expresión.
Variaciones:
- En caldillo verde: Con cilantro, chile verde, tomate verde
- En salsa roja: Con jitomate y chile guajillo
- Con huevo: Añadiendo huevos revueltos al final
- Con chicharrón prensado: No es de vigilia estricta, pero es delicioso
Dónde probarlas: Fondas y comedores del centro de México. En mercados, busca los puestos de comida corrida.
Tip: Las habas frescas de temporada (primavera) son muy diferentes a las secas. Si encuentras frescas, aprovecha.
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Ceviche y mariscos frescos
Semana Santa cae en plena temporada de calor en México, lo que hace que los mariscos frescos sean especialmente apetecibles. El ceviche —pescado o mariscos "cocidos" en limón con cebolla, chile, cilantro y jitomate— es el rey del verano mexicano y protagonista de las mesas de Cuaresma.
Tipos de ceviche:
- Ceviche estilo Sinaloa: Pescado blanco en cubos, limón, cebolla morada, pepino, chile serrano, salsa Valentina
- Ceviche de camarón: Camarón cocido o crudo, limón, jitomate, cebolla, aguacate
- Ceviche negro (estilo Nayarit): Con salsa soya, creando color oscuro distintivo
- Aguachile: Camarón crudo en agua de limón con chile serrano o chiltepin. Muy picante.
- Campechana: Mezcla de mariscos (pulpo, camarón, ostión) en salsa estilo cóctel
Dónde probarlos: Marisquerías en todo el país. Las costas (Sinaloa, Nayarit, Veracruz, Baja California) son las mejores, pero también hay opciones excelentes en ciudades del interior.
Bebidas de Cuaresma
- Aguas frescas: Jamaica, tamarindo, horchata, limón con chía — perfectas para acompañar comidas de Cuaresma
- Atole de pinole: Bebida caliente de maíz tostado, especialmente popular en el norte
- Ponche de frutas sin alcohol: Con frutas de temporada
- Tepache: Bebida fermentada de piña, refrescante y ligeramente alcohólica
Dónde encontrar comida de Cuaresma
- Mercados tradicionales: La Merced, San Juan, Jamaica en CDMX; mercados centrales de cada ciudad. Durante Cuaresma aparecen puestos especiales con romeritos, tortas de camarón, capirotada.
- Fondas y comedores: Menú del día con opciones de Cuaresma, especialmente los viernes.
- Restaurantes de cocina mexicana: Muchos sacan menús especiales de temporada.
- Panaderías: Empanadas de vigilia, capirotada, panes especiales.
- Pescaderías y marisquerías: Pescados y mariscos frescos, ceviches, cócteles.
Cocina en casa
La mayoría de estos platillos se preparan tradicionalmente en casa. Si quieres cocinar:
- Capirotada: Relativamente sencilla; necesitas pan bolillo del día anterior, piloncillo, especias, queso y frutos secos.
- Tortas de camarón: Requieren técnica para el batido de huevo; práctica hace al maestro.
- Romeritos: El platillo más laborioso. El mole puede comprarse hecho; los romeritos requieren limpieza cuidadosa.
- Chiles rellenos: Capeado con huevo es la parte técnica; el relleno es sencillo.
